
vamos afuera,
la lluvia
mojará
la cara, el traje.
vamos afuera,
saltaremos
los charcos
y al mirar el cielo
se nos llenarán los ojos
de agua y de contento.

vamos afuera,
la lluvia
mojará
la cara, el traje.
vamos afuera,
saltaremos
los charcos
y al mirar el cielo
se nos llenarán los ojos
de agua y de contento.
Gran jefe Un Lado del Cielo tiene poca habilidad con las botellas. Inmediatamente bebe una, ordena otra. Y su alma se llega a aquellos ríos que abandonó para conocer el mundo esférico, la brutalidad, el dolor, la delicada luz de la estrella destacando la sombra de los alambres del telégrafo, la ropa tendida, el anochecer, la música.
Tiene poca habilidad con las botellas. Y me parece que no le gusta el cine. Pero sí los cinemas con sus alfombras y cortinas.
haz creado un juego
que merece ser olvidado
Paul Celan
Te asemejas a algunos poetas,
siempre cercano al cielo,
O si quieres, a los techos,
como Claudel. Y algo ligeramente cabro
como Rimbaud. Apolíneo algunas veces
y otras simplemente en onda;
cuando danzas seguido por las musas
esas nueve pamperas
de las cuales mi favorita
es la de la Astronomía
Te pareces a algunos músicos,
a Strawinsky, por ejemplo,
que compite en belleza contigo
y es un poco más inmortal,
o a Carlos Ives, quien te gana
en misterio,
Tienes un aire a algunos gimnastas,
a ciertos dioses,
a ningún político,
a ningún papa.
En una palabra:
eres Apolo
y eso nadie te lo quita
He visto a los monstruos del crepúsculo
Lanzar por odio a los jóvenes
Al fuego
Y llamar a este fuego, sagrado.
He visto manos decrépitas
Arrancando de los labios del muchacho
Su sueño
Y llamar a su fantasía vicio,
Y decirle esperanza de la patria
En una patria sin esperanzas.
He visto a viejos calcáreos
Enjoyar a las jóvenes
Con telenovelas
Casos judiciales
Revistas femeninas
Y huevadas
Y llamarlas luego
Madres del futuro.
Y expender a la luz del día
El alcohol y la coca
Y negar el yodo al cretino
Y ocultar la rosa
Y quemar la ciudad
Y los perros y orinar.
Todo esto he visto.
Por eso envidio a Haendel
Ciego como un topo
Pero amado del Sol
Y de las ondas.
YO FUI hacia ti
Bajo el día naciente
Una inusual belleza
junto al árbol que fue
Yo brillaba en tu amor
En el pasto que otoño
Dulcemente riega
Sobre el pasto colorido
Vidrios nubes
Y la tristeza del sol
Maderos hierros
Asoman en la playa
Y la llanura
Del asfalto
Y en las flores
En los días
Misteriosos que
Fueron alguna vez
Nuestra vida
Estalla nuevamente el sol
La luminosa
Estrella del planeta