calambres en el alma


el retorno de un

GRANDE

Anuncios

¡Ojo! Charly es grande


4.jpgPor Fito Paez

¡Ojo! Charly es grande. Un niño envuelto en cuerpo de hombre, los ojos pícaros, la actitud maldita, la destreza del pensamiento y esa fabulosa capacidad para que todas las fuerzas jueguen a su favor. El don de la música es su látigo implacable y, como todo gran artista, no presta atención más que a sus sentimientos. “Canción para mi muerte” ya contenía la idea de la tragedia. Un flaco que entendía con esos acordes, que podían ser de Haydn, el sentido del mundo. Confesiones de invierno es su primer intento de incorporar la gran orquesta. Alguien que se anima en los comienzos de la década del 70 a jugar en estos terrenos sin ningún complejo. …l sabía de qué se trataba porque el piano le daba esa dimensión. La expansión de los acordes en “Cuando ya me empiece a quedar solo” no era jugar a Europa y al tango. Era también fundar una nueva forma para el tango, con todos sus elementos melódicos, armónicos y rítmicos. Nebbia y Spinetta estaban haciendo lo mismo. Pero ahora estamos con Charly, que reinventa la música argentina y con ella entrega una pieza fundamental para pensar la música popular, la crítica y el tiempo.
Seguir leyendo “¡Ojo! Charly es grande”